La habitual lucha de egos del vestuario del Real Madrid se disparó tras la conquista de la Undécima y alcanzó su máxima intensidad tras el fichaje de Álvaro Morata. El delantero madrileño, de 24 años, se rebela contra sus suplencias y denuncia que Karim Benzema, uno de los protegidos de Cristiano Ronaldo, recibe un trato de favor del entrenador. Los dos delanteros no se dirigen la palabra. Morata ya ha expresado su malestar a Zidane y amenaza con irse del Madrid a final de temporada si no logra un mayor protagonismo. El pasado verano fue tentado por el Chelsea. En los próximos meses espera revertir su situación y sólo pide un trato justo. Benzema, por su parte, calla y cuenta con el apoyo de Cristiano Ronaldo y su clan (Marcelo, Sergio Ramos…).