Madrid, España

El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sancionó al Atlético de Madrid con la clausura parcial de su estadio durante dos partidos y una multa de 20.000 euros por conductas violentas, racistas, xenófobas e intolerantes.

La sanción se produce después de que en la pasada jornada, en el partido frente al Athletic Club, un aficionado aiilado profirió desde la grada de animación un grito imitando aparentemente el sonido de un mono, dirigido al jugador visitante Nico Williams.

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En los dos próximos encuentros a disputar por el Club Atlético de Madrid, en sus instalaciones deportivas, se deberá cerrar el acceso al público en dicha zona, que quedará debidamente acotada, no pudiéndose reubicar a los espectadores que, en su caso, pudieran venir ocupando las mismas con carácter habitual.

También ordena que durante la celebración de los partidos que abarca la sanción de cierre parcial, la zona clausurada deberá mostrar un mensaje visible de condena a los actos y conductas violentas, racistas, xenófobas e intolerantes en el fútbol y apoyo al juego limpio.

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El acta del partido reflejó que «aproximadamente en el minuto 36, cuando el juego se debía reanudar con saque de esquina a favor del Athletic Club, se escuchó desde la grada fondo sur un sonido imitando a un mono ‘UH UH'», que fue escuchado por el árbitro asistente y el jugador Nico Williams.

«En ese preciso instante se activó el protocolo contra el racismo, indicando al delegado del Atlético de Madrid que el partido no podía ser reanudado hasta que se comunicara por megafonía que dichas actitudes debían cesar y que en caso de repetirse, deberíamos parar nuevamente pero esta vez entrando todos al vestuario. 1 minuto después se anunció por megafonía, reanudándose el encuentro de nuevo», agrega la resolución.