La International Football Association Board anunció varios ajustes en cuanto al uso del VAR, los tiros desde el punto penalti y las infracciones por mano

 

A finales de febrero, y como sucede cada año, la International Football Association Board (IFAB), encargada de definir las reglas del fútbol a nivel mundial, se reunió en Belfast, Irlanda del Norte, para analizar los cambios que tendrá el reglamento del deporte rey a partir de la próxima temporada.

Aunque la idea era que estos cambios entraran en vigencia a partir del 1 de julio, es decir, en la siguiente temporada de las ligas más importantes del mundo, la crisis generada por la pandemia del coronavirus ha cambiado las cosas: las asociaciones pueden optar por  terminar los torneos suspendidos con las reglas actuales, e implementarlas a partir del siguiente año.

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En la reunión quedó claro que hay una gran intención de cambiar el reglamento de fuera de lugar, con el fin de «promover el fútbol de ataque y los goles», pero los miembros del panel no lograron ponerse de acuerdo y seguirán estudiando el tema a partir del próximo año.

Lo que sí cambió fue el uso del VAR, las restricciones para los arqueros en los tiros desde el punto penalti y las infracciones por mano cerca del área.

Infracciones por mano y tarjetas amarillas

A partir de ahora, el reglamento estipula que una jugada se considera falta por mano si la pelota pega en el brazo debajo de la axila.

También, y en el caso de la mano accidental, la IFAB estipuló que «si un jugador toca la pelota accidentalmente con su mano, solo se considerará una falta si la jugada termina en gol o en una oportunidad clara de gol»-

Es decir, si hay una mano accidental, pero la jugada se prolonga y hay varios toques, «no será considerada una falta».

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También habrá cambios en cuanto al uso de tarjetas para amonestar a los jugadores. Si un arquero, por ejemplo, toca de forma irreglamentaria la pelota por segunda vez, tras reanudar una jugada (como en un saque de meta o después de una falta), el árbitro podría castigarlo con una tarjeta amarilla. De la misma forma, se amonestará con tarjeta amarilla al jugador que no respete los cuatro metros de distancia obligatoria en un balón a tierra.

A partir de ahora, además, «todas aquellas infracciones (no solo las faltas) en las que se interfiere en un ataque prometedor o se acaba evitando un ataque prometedor se sancionarán con tarjeta amarilla». La única excepción a esta regla es cuando «el árbitro concediera ventaja o permitiera la ejecución de un tiro libre ‘rápido‘ tras la comisión de una infracción de este tipo».

Tiros desde el punto penal

A partir de la próxima temporada, las advertencias a los jugadores y las tarjetas amarillas mostradas durante el partido no se tendrán en cuenta durante las tandas de penales, si el partido se va a alargue.

Además, «no se sancionará con infracción alguna a los guardametas si, tras la ejecución de un penal, el balón no entra en la portería rebota en el palo (a menos que lo toque el guardameta)». La única forma en la que se puede sancionar una mala jugada de los arqueros en un penal en el que el balón no entra a la portería, es cuando el árbitro considere que con su acción, este «afectó claramente» al lanzador.

En caso de que un arquero reincida en sus faltas a la hora de tapar un penal, el árbitro tendrá que mostrarle tarjeta amarilla y «se sancionará al lanzador de un penal si este y el guardameta cometieran una infracción exactamente en el mismo instante».

Uso del VAR

A diferencia de lo que ocurre ahora, si la sanción de una jugada revisada por el VAR depende de problemas subjetivos (como la relacionada con la fuerza utilizada por un jugador), el árbitro tendrá que ir obligatoriamente a mirar la jugada al monitor y no debe tomar su decisión dependiendo solo de lo que le digan quienes revisan la jugada a la distancia.

En las jugadas que no dependen de una mirada subjetiva, sino que son «errores obvios», el árbitro podrá detener el juego tan pronto la pelota esté en zona neutral y podrá cambiar su decisión sin ver el monitor. Aunque lo puede hacer si así lo prefiere.

La IFAB insiste en que la decisión final debe ser del juez del partido, aunque eso no exime al asistente sentado frente al VAR a dar su opinión. También insiste en que los diálogos entre el árbitro y la sala VAR deben permanecer confidenciales y no hacerse públicos.

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El último cambio de reglamento tiene que ver con una aclaración sobre un tema que no había quedado claro antes: si en un saque de meta o tiro libre, el portero eleva la pelota hacia un compañero, y este se la devuelve con la cabeza o el pecho para que el guardameta la recoja, se repetirá el saque y no se sancionará la acción, a menos que este comportamiento se repita.

Habrá que ver si los cambios alcanzan a entrar en vigencia este año o si definitivamente quedan aplazados para 2021. (Tomado de Semana de Colombia).