Barcelona, España

El extremo del FC Barcelona Ferran Torres confesó ante los medios de comunicación haber consultado un psicólogo para ayudarle a salir de un «pozo sin fondo» en el que tenía la sensación de haberse hundido.

«Entré en un pozo sin fondo, no sabía como salir», confesó el joven atacante traspasado del Manchester City al FC Barcelona por 55 millones de euros en enero de 2022, y que vivió unos primeros meses complicados en Cataluña.

«La gente no tuvo en cuenta el hecho de que llegué al club en un momento complicado, cuando el equipo iba noveno en Liga, y que participé en clasificar al club para la Liga de Campeones», lamentó Ferran Torres, precisando que «no se puede decir ‘no’ al Barça».

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Tras un final de temporada decepcionante con el Barça en 2021-2022, Torres sufrió una lesión en el pie durante la pretemporada, que anularon sus esfuerzos para ganarse un puesto en el once titular de Xavi Hernández, y pasó a ser la tercera opción en su posición, por detrás del francés Ousmane Dembelé y del recién llegado Raphinha.

«Fue en ese momento cuando decidí trabajar con un psicólogo. No tenía confianza en mí mismo, todo me afectaba. Fue una experiencia muy dura, muy amarga, pero también uno de los mejores momentos, porque ahora me siento más fuerte», confesó el jugador de 22 años.

Convocado con la selección española en el Mundial de Catar, Torres ha recuperado su forma en el arranque del año 2023, y ha aprovechado la lesión de Ousmane Dembelé para disputar varios minutos. El domingo, durante la victoria 2-0 contra el Cádiz en la 22ª jornada de Liga, fue elegido mejor jugador del partido.

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«Estaba demasiado obsesionado por el gol y por el hecho de no jugar. Antes solo pensaba en marcar, incluso si no jugaba bien. Hoy, he aprendido a entrar al campo para disfrutar, y a partir de ahí, las cosas pasan como tienen que pasar», añadió Torres.

«Ahora hay semanas en las que no voy al psicólogo. otras en las que voy tres veces en una semana», confesó el jugador. «No hablamos siempre de fútbol, hablamos también de mi vida privada», concluyó el extremo.