Madrid, España

El Real Madrid Castilla se quedó a las puertas del ascenso a Segunda División, tras empatar 3-3 contra el Eldense en el partido de vuelta, y el proyecto de Raúl Gonzalez Blanco, como líder desde el banquillo, y de Sergio Arribas, sobre el campo, vuelve a ver cómo se le escapa el gran objetivo.

Un partido que recordó a la otra opción de ascenso que tuvo el Castilla de Raúl hace dos temporadas, frente al Ibiza. También acabó en empate y el primer filial madridista quedó eliminado tras la prórroga por haber quedado por detrás en temporada regular. Mismo guión que este domingo en Elda.

En esta ocasión, el Castilla rozó incluso el ascenso directo, lugar de privilegio que ocupó durante varias jornadas en la temporada, pero acabó metiéndose tercero con un juego y un bloque reconocible. Y joven.

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Una precocidad que ha hecho que el primer filial madridista haya sido el equipo con la edad media más joven en sus alineaciones. 20,18 años de media en su once titular contra el Eldense, jugándose el ascenso, como gran ejemplo. Algo que no les ha impedido competir fuera de casa ante rivales más curtidos y en campos de máxima exigencia.

Es más, el Castilla fue el mejor visitante de Primera RFEF en la fase de grupos, con 34 puntos conseguidos. Una fortaleza fuera de casa que, sin embargo, no pudo culminar el último día.

Una posibilidad de obtener el ascenso que se explica con el rendimiento de varios futbolistas a los que la categoría se les queda pequeña, y que saldrán en busca de tener minutos en Primera División; pero también por el trabajo de Raúl.

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El técnico vive los partidos con intensidad desde la zona técnica, y también el día a día. Pide intensidad a todos sus futbolistas; independientemente de su estatus. Forma a sus “chicos”, como les llama. A sus soldados para que no dejen nada sobre el campo; formando a jugadores a imagen y semejanza de lo que fue el ‘7’ sobre el verde.

Además, impuso desde su llegada al Castilla unas normas de conducta claras. Los jugadores han de ir vestidos siempre con el uniforme del club a su llegada y salida de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. En los desplazamientos, nada de auriculares puestos a su llegada al campo en el autobús ni neceseres o prendas de lujo. Respeto máximo para el rival, ese es el mantra de Raúl.

En lo táctico, Raúl varió su sistema. Del 4-2-3-1 al 5-3-2 con el que ha jugado la mayor parte de la temporada. Carrileros largos y siempre apoyado por un delantero alto, que esta temporada ha sido Álvaro Rodríguez.