Ganó el United al Copenhague gracias al gol de penalti de Bruno. Ya está en semifinales y jugará contra el ganador del Sevilla-Wolves

Alemania

Manchester United necesitó de un gol de penalti de Bruno Fernandes en la prórroga para superar a un meritorio Copenhague (1-0) y meterse en las semifinales de la Europa League, donde se enfrentará al vencedor de Wolverhampton contra Sevilla.

Le costó más de lo esperado al histórico club inglés derrotar a un rival que le plantó cara y tuvo sus opciones, sobre todo en la primera parte, pero acabó doblegado por la mayor calidad de un rival lejos aun así de su mejor nivel.

Arrancó mejor el Copenhague, que no se dejó impresionar por el favoritismo del rival y se animó a irse hacia adelante. El modesto equipo danés fue mejor en los primeros 25 minutos, en los que no pasó apenas apuros, le discutió la pelota al United y tuvo las mejores ocasiones.

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El jovencísimo Daramy estuvo cerca de marcar a pase de Biel, pero forzado no llegó a rematar en boca de gol. Y un defensa sacó bajo palos un remate de Wind.

A todo ello contribuyó bastante el Manchester United, que firmó una discreta primera parte, muy lejos del nivel que se le presupone a un equipo que además solo había perdido uno de los últimos 23 partidos.

Señalado claramente como uno de los favoritos a ganar la Liga Europa, el conjunto inglés estuvo muy contemplativo, presionó con tibieza y cometió un par de errores groseros atrás que pudieron haber recibido mayor castigo.

Solo en el tramo final el conjunto de Solskjær -en el duelo de noruegos con Solbakken, técnico del Copenhague- achuchó algo, con un centro muy peligroso que le sacaron a Martial en el área pequeña. Marcó Greenwood, pero el VAR anuló el tanto por claro fuera de juego.

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El guión se ajustó más a lo previsto en la segunda parte. El United subió un punto en la presión y empezó a encerrar al Copenhague, el primer equipo danés en jugar cuartos de final de una competición europea en 23 años, desde que el Brøndby cayó contra el Tenerife en la antigua UEFA.

Fernandes mandó al palo un tiro desde fuera del área. Pero el Copenhague no se achicó. Un jugadón de Falk, de lejos el mejor de su equipo y que se fue de dos rivales en línea de fondo con un gran recurso, no acabó en gol de milagro: Wan-Bissaka salvó desde el suelo el remate a gol del costarricense Oviedo.

Fernandes y Pogba volvieron a avisar a Johansson, hasta que el partido volvió a igualarse después de la pausa de hidratación.

Martial pudo romper el empate por dos veces: primero se encontró con una gran mano de Johansson, luego con la pierna del joven central Nelsson, impecable atrás, que mandó el encuentro a una inesperada prórroga.

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Entonces el Copenhague, agotado, sí que se vio superado. Martial avisó con dos nuevas ocasiones, la segunda a pase de Mata, cuya salida al campo fue decisiva, gracias a su capacidad para conectar entre líneas.

El delantero francés, que está haciendo la temporada de su vida, forzó el penalti que Fernandes no erró poco después.

Mata, por dos veces, y Lindelöf pudieron cerrar el partido, pero se toparon con Johansson, brillante toda la noche, y el poste.

El portero sueco era el que mantenía con vida a su equipo, que lo intentó con lo poco que le quedaba en el banquillo, pero ya no pudo sorprender al United y continuar haciendo historia.