Real España y Motagua juegan la final de ida a las 5:39 PM

 

San Pedro Sula, Honduras

Son 20 años los que separan la última final entre Real España y Motagua de la que comenzará esta tarde en el Estadio Olímpico Metropolitano, mismo escenario de aquel 1997, cuando Óscar Lagos marcó de chilena y encaminó el campeonato azul y también el inicio de una era dorada para las águilas.

Si Motagua logra el tricampeonato no será el comienzo de unos años dorados, ya viene siéndolo desde que ganó la Copa número 14 ante Real Sociedad. Rubilio Castillo anotó el tanto del triunfo contra los tocoeños y hoy es el principal referente, sobre todo después de ser el héroe de la remontada en la semifinal capitalina. Además, ‘Roruca’ tiene otra motivación, está a tres goles de superar a Justin Arboleda en la tabla de goleadores, con dos partidos por disputar  y el colombiano fuera de la competencia, oportunidad inmejorable.

El encuentro llega a tocar los nervios de un país sumido en la incertidumbre política, cuyas consecuencias estuvieron a punto de anular el campeonato. La susceptibilidad al tope y la sangre hervida a más no poder fueron los elementos que provocaron una reacción violenta que rozó con el desastre en la semifinal de ida entre el España y Marathón. Ahora, la decisión de jugar la final con público aparece en un clima de calma relativa. Dependerá de la afición si al final la determinación fue irresponsable o no.

La final también presenta un enfrentamiento de antaño que escapa a las fronteras hondureñas y se remonta al Río de la Plata. Ésa rivalidad entre Argentina y Uruguay también hará acto de presencia en las bancas; Diego Vázquez, albiceleste en todos los sentidos y Martín «Tato» García, el ‘Rey Midas’ charrúa que vino al España para rescatar a un equipo moribundo que de estar cerca de la eliminación de la liguilla ahora llega a la final y como favorito.

Hasta ahora no hay polémicas importantes entre ambos. Vázquez habló sobre la posibilidad de que el España jugará la final en Comayagua, forma sútil de molestar al rival, pero del «Tato» y sus jugadores no mencionó mayor cosa. El uruguayo por su parte declaró que «Motagua es el mejor equipo de Honduras», expresión digna de técnicos como Guardiola que prefieren adular al equipo antes de entrar en controversias. Vázquez esta seguro de que lograrán el tricampeonato, y no es de recriminárselo, también dejó claro que «tenemos de sobra para remontar al Olimpia», y así fue, en 45 minutos, tres goles para resolver el asunto.

Del arma más importante de Vázquez ya hablamos. Ahora vamos con la del «Tato», que es y tiene que ser Mario Martínez. García hizo lo que ni Jorge Luis Pinto con el mediocampista, lo regresó a su nivel para hacer lo más difícil, mantenerlo. Rara vez jugó bien tantos partidos Mario Martínez, y la constante de eso es el entrenador. No llegó tarde Costly a la Selección, llegó tarde García al España para cambiarle la mentalidad a piezas claves de los catedráticos que pudieron haber influido en la Bicolor.

Probablemente no será una final como la del 97. Aunque en aquella ocasión llegaban de forma similar; dos equipazos que hacían pensar en dos juegos cerrados, no lo fueron. Vázquez con un largo proceso en el que Motagua se limpió de pesimismo y se hizo ganador. García hizo eso en dos meses. Aunque, para ser justos, la directiva viene invirtiendo en figuras que debieron reaccionar y jugar así, desde mucho antes.

Habrá goles, en los Motagua-España siempre hay. Por eso, Honduras esta ante un duelo emotivo e infartante, digno de una final como pocas.