Gabriel Jesús y Marcelo, de pintar las calles de su país al estrellato en el fútbol

Sochi, Rusia

El delantero Gabriel Jesús y el lateral Marcelo tienen en común un presente exitoso y un futuro mucho más promisorio. Pero, además, sorprenden con un pasado casi calcado. De niños soñaban con el éxito mientras pintaban en el asfalto de sus calles los rostros de sus ídolos.

Gabriel Fernando de Jesús, con 21 años es el más joven de los 23 convocados por Tite para el Mundial de Rusia. Él era un niño de 16 cuando comenzó su obsesión: jugar un Mundial al lado de su ídolo Neymar.

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En 2014, mientras Brasil estaba esperanzado de conquistar en casa el Mundial, Gabriel Jesús ayudaba a sus amigos del barrio, en la periferia de Sao Paulo, a pintar las calles de verde y amarillo.

Allá estaba, descalzo y untado de tinta hasta el cabello, mientras pensaba en ser jugador titular de la Canarinha.

Cuatro años después él, y el astro del PSG, se precian de tener una sociedad exitosa que comenzó a dar rentabilidad en 2016 conquistando la primera medalla de oro de Brasil en unos Juegos Olímpicos, los de Río de Janeiro.

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Pero no es solo el pichón de “crack” que creció pensando en jugar al lado de sus ídolos mientras los pintaba en muros y calles.

Marcelo Vieira da Silva Júnior reveló este martes en su canal en Youtube que cuando Brasil se preparaba para el Mundial de 1994 jugado en Estados Unidos, él hizo trazos de pintura en dibujos que representaban a Ronaldo, Ronaldinho Gaúcho y Romário.

Marcelo tenía apenas 6 años, pero ya había sido poseído por el virus del fútbol. Ronaldo le llevaba entonces 11 años.

“Pinté en la calle donde vivía en el barrio Botafogo. La cara de Ronaldinho Fenómeno, que en la época ni era titular pero ya era famoso por los goles que había hecho en el Cruzeiro. Y también pinté la de Romário”, aseguró. Al final son artistas. (Tomado de Efe).