Los comentarios en las redes sociales del chileno han caído mal en la directiva azulgrana

Barcelona, España

Arturo Vidal no está contento con su presente en el Barcelona. El mediocampista se ha quejado públicamente de la poca actividad que tiene bajo las órdenes de Ernesto Valverde.

Y parece que ese sentimiento comienza a ser recíproco. Este día el manager general del club, Pep Segura, consideró que el chileno “les faltó el respeto a sus compañeros”, al referirse a una publicación en redes sociales que luego el futbolista decidió borrar.

Tras el partido de Liga de Campeones contra el Tottenham (victoria 4-2), en el que entró en el minuto 86 por Artur, el centrocampista chileno publicó en su cuenta de Instagram un emoticón de enfado.

Vea además: La lesión de Umtiti podría dejarlo fuera hasta 2019

Luego, subió otra publicación con una sugestiva frase: “Con los Judas no se pelea, ellos se ahorcan solos”. Luego, la borró y salió a aclarar que lo hizo para tratar de evitar una polémica.

En una entrevista que publica el diario catalán Sport, Segura afirma que, por un lado, “con estas manifestaciones está demostrando tener una voluntad personal muy grande por jugar en el Barcelona, por contribuir a que el equipo pueda ganar todo. Esto es positivo”.

“La parte negativa es que si no tiene este cuidado que un profesional debe tener por respeto a los compañeros, al vestuario y al entrenador y las decisiones que tiene que tomar aunque no sea las que espera, hacerlas públicas en un club tan grande como el Barcelona y tantos grandes profesionales…”, dijo el responsable de fútbol del Barça.

Le interesa también: Italia sigue sin ganar, empata con Ucrania

El directivo dijo entender el mal momento que pasa, pues es un jugador que con una gran mentalidad ha destacado en clubes como la Juventus, Bayern Munich y la selección chilena.

Vidal llegó al Barcelona en agosto pasado procedente del Bayern Múnich por, según la prensa, unos 19 millones de euros más tres en variables. Pero desde entonces es un suplente habitual. Hasta el momento jugó nueve partidos, ninguno completo, y la mayoría de las veces lo hizo desde el banco.